Agricultura de Conservación del Suelo. Un reto importante para los agricultores

Joaquín Tribaldos Twins Farms

La Agricultura de Conservación, o mejor dicho, la Agricultura de Conservación del Suelo agrupa una serie de técnicas enfocadas fundamentalmente a conservar, mejorar y hacer un uso más eficiente de los recursos naturales mediante un manejo integrado del suelo, agua, agentes biológicos e insumos.

La conservación máxima del suelo es primordial, que a la postre es un recurso no renovable, y cuya pérdida ocasionaría un verdadero problema así como una degradación significativa del mismo.

Para conseguir este objetivo es necesario adoptar técnicas como la reducción y minimización de labores de preparación del suelo, tener una buena rotación de cultivos, el uso racional de fertilizantes químicos, la utilización de los restos vegetales de las cosechas como medio natural de protección y fertilización de los suelos para aumentar los niveles de materia orgánica que nos darán una mejora en la estructura de los suelos y que redundará en una productividad interesante de nuestros cultivos.

La Agricultura de Conservación lleva asociado una serie de beneficios que permiten cumplir una doble función: proteger el medioambiente (el aire, el suelo y la biodiversidad) así como garantizar la viabilidad económica de las explotaciones en beneficio de los agricultores.

Si nos centramos en nuestro país y analizamos algunas cifras importantes, esto se ve reflejado en España a través de las más de 2 millones de hectáreas cultivadas con técnicas de Agricultura de Conservación, que secuestran 9,9 millones de toneladas anuales de CO2, comprendiendo el 12% de la producción agrícola.

Actualmente en España las áreas cultivadas de Agricultura de Conservación están creciendo a un ritmo medio anual del 4,3%. La Unión Europea incluirá en los ecoesquemas españoles de la PAC del 2023 estas técnicas, lo que supondrá un objetivo para el 2030 de superar los 3 millones de hectáreas cultivadas.

Uno de los principales problemas medioambientales del sur de Europa es la degradación de los suelos, provocada en gran medida por la erosión hídrica, nuestras tierras están cayendo en la desertización, unida a la pérdida de materia orgánica. Ambas situaciones se pueden minimizar con sistemas globales de conservación como la producción ecológica, la producción integrada o, sobre todo, la Agricultura de Conservación, todos ellos “interconectados”.

La Agricultura de Conservación evita la pérdida de casi 13 toneladas de suelo por hectárea al año respecto a la agricultura tradicional (basada en labores de preparación de suelo), lo que supone un ahorro económico en torno a 76 €/ha. Bajo nuestra opinión, un importante reto que tiene España es la lucha contra la erosión y, desde ese punto de vista, el uso de herbicidas es hoy una herramienta imprescindible para el control de las malas hierbas en la cubierta vegetal tanto en leñosos como en herbáceos, característica que contribuye de una forma importante a evitar la pérdida de suelo.

Por tanto, es necesario asegurar un sistema que pase de degradar suelos a conservarlos. Esto también añade un claro beneficio a la Biodiversidad ya que supone un aumento de especies entre 2 y 7,5 veces más que la agricultura convencional.

La cobertura vegetal del suelo y el no laboreo, que caracterizan a esta práctica, favorecen el desarrollo de una estructura viva de microorganismos, lombrices, insectos, entre otras especies, que a su vez favorecen su formación y fertilidad.

Pero no todo son ventajas, por lo menos inicialmente para los agricultores, ya que esta técnica de Agricultura necesita de maquinaria específica y el uso, más o menos intensivo, de herbicidas que ayuden en el control de las malas hierbas. Dentro de la maquinaria necesaria destacan las sembradoras de siembra directa, que generalmente son máquinas caras, por otro lado, en cuanto a los herbicidas se refiere, su uso está no del todo bien visto además de ser productos fitosanitarios con un precio moderadamente elevado que aumentan el coste por hectárea de forma considerable.

Para terminar, nos gusta dar nuestra visión como agricultores que somos y en este caso es algo de lo que tenemos que aprender y aplicar.

En nuestra zona prácticamente nadie practica Agricultura de Conservación (seguimos con una agricultura tradicional) debido a que aún tenemos la visión equivocada de que aquél que lo practica es un descuidado y por tanto, todos los barbechos y campos tienen que estar sin ninguna mala hierba… no hay que fijarse mucho para darse cuenta que la erosión cada vez es más significativa. Costará abrir las mentes y hacer ese cambio de idea pero esperamos verlo en nuestros campos más pronto que tarde. Nosotros, ya nos lo estamos planteando seriamente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *