Ciencia y sostenibilidad: el binomio que marcará las tendencias en alimentación

Las tendencias de consumo alimentario han comenzado a evolucionar a medida que los consumidores, los gobiernos y las compañías han incrementado su preocupación por cuestiones tales como: la producción de los alimentos, el medio ambiente, el bienestar animal, la gestión de los recursos naturales, la salud o el estilo de vida saludable.

Esta situación, coloca al sector agroalimentario en el objetivo de todas las miradas. Lo que obliga a productores, fabricantes y distribuidores a ser mucho más rigurosos a la hora de cumplir con las exigencias de los nuevos modelos de producción, y a ser más transparentes para responder a las demandas de información de los consumidores.

Los nuevos modelos de consumo están revolucionando la industria agroalimentaria o, ¿es la industria agroalimentaria la que está revolucionando los nuevos modelos de consumo?

Esta evolución, sin duda, está marcada por el impacto de la era digital. Hasta los sectores más tradicionales como son la agricultura y ganadería, están en plena transformación.

Centros de investigación, empresas y startups están invirtiendo e investigando en nuevas tecnologías aplicadas al campo, con el objetivo de promover la gestión de recursos, preservar el medio ambiente y, al mismo tiempo, producir de una manera mucho más eficiente. Es lo que en la actualidad se conoce como agrotecnología.

Drones, sensores, big data, machine learning o internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés), son algunas de las nuevas tecnologías que ya son una realidad en el sector agroganadero.

Mientras, las nuevas técnicas de edición genética como la tecnología CRISPR, están permitiendo el desarrollo de semillas, por ejemplo, más resistentes a la sequía. Pero eso no es todo.

Con la edición de un solo gen, también es posible crear alimentos con los nutrientes necesarios para el ser humano, carne más tierna o aumentar la vida útil de los productos perecederos. Incluso, se están realizando pruebas para eliminar la resistencia antibiótica de determinadas cepas de bacterias que provocan millones de enfermedades al año.

Estos cultivos podrían ser revolucionarios en áreas como el África subsahariana, donde prevalece la desnutrición y la falta de nutrientes vitales, cruciales para evitar enfermedades. En este caso, CRISPR, se consolida como la solución a los problemas de seguridad alimentaria del futuro.

No obstante, el pilar más importante bajo el que se fundamenta la búsqueda de dar pasos más allá es la problemática de que, según previsiones de la FAO, en 2050 habrá que alimentar a más de 9.000 millones de personas. Es decir: un tercio más de población. Y todo esto, con menos recursos que, además hay que proteger, si se quiere frenar el impacto del cambio climático.

Por tanto, la agricultura 4.0 se perfila como una de las soluciones a los problemas que podría enfrentarse la industria agroalimentaria en el futuro. Estos mismos problemas son los que están calando, poco a poco, en la mentalidad de los consumidores, cada vez, más concienciados con un modelo de alimentación saludable, donde la trazabilidad, el origen, y cómo se hayan producido los alimentos que consume, cobran vital importancia.

En este punto, la carrera de la industria alimentaria por buscar el “producto perfecto”, ya está en marcha, y es la que está marcando las tendencias del consumo de alimentos

En los últimos 10 años, hemos sido testigos de cómo cada vez más consumidores se han pasado a dietas veganas o vegetarianas y son muchas las empresas que han sacado partido de estas buenas perspectivas.

Hablamos, por ejemplo, de empresas que están apostando por la “carne de laboratorio” o “carne artificial”. Según la consultora AT Kearney, en 2040 el 60% de toda la carne consumida a nivel mundial provendrá de sustitutos cultivados en laboratorio o en alternativas de origen vegetal. Este tipo de alimentos dejan fuera a los animales para sustituirlos por biorreactores que producirán carne sintética a partir de células, tejidos y otros nutrientes.

Por ejemplo, la empresa española Foods for Tomorrow, se ha lanzado al mercado con Heura, su apuesta de carne de pollo hecha a base de proteínas vegetales. Su materia prima es la soja, y ha venido para revolucionar la industria agroalimentaria.

Los centros de investigación están apostando también por otros ingredientes sintéticos como la vainilla biosintética, el aceite de palma o el alcohol sintético. Según un estudio de Mintel, la cadena de suministros alimentarios y la ciencia se unirán para aumentar el rendimiento, a la vez que se combate el cambio climático. Por lo que sitúa a los alimentos cultivados como una de las tendencias en alimentación.

Dentro de este cambio de paradigma, hay otros que se han preguntado, ¿Y si la próxima revolución alimentaria viniera del mar? En efecto. Para muchos las algas han despertado un importante interés a nivel agronómico y se están desarrollando numerosos estudios para implementarlas como: fertilizante natural para agricultura o para su uso en alimentación de animales. Además, a nivel culinario, numerosos chefs están apostando por incluir en sus platos estos ingredientes ricos en proteínas, vitaminas y minerales.

Los insectos, también, empiezan a sonar como una de las alternativas y fuente proteica de alimento para abastecer a una población mundial creciente. Numerosas startups, están desarrollando alimentos cuya base de proteínas procede de harina de insecto.

La agricultura vertical es otra revolución en ciernes. Se trata del cultivo de alimentos en la ciudad, en el interior de edificios. Presentan una solución atractiva en países donde hay muy poca tierra cultivable o que dependen mucho de los alimentos importados. Sin embargo, utilizan una cantidad significativa de energía en sistemas hidropónicos y luz artificial. Una opción más sostenible es aprovechar el espacio de las azoteas para montar estas micro granjas verticales.

Lo hemos visto en otros sectores, sin embargo, la impresión 3D está empezando a dar sus primeros pasos en la alimentación. Startups de todo el mundo, están apostando por electrodomésticos de cocina inteligentes que pueden proporcionar recetas de cocina, listas de la compra personalizadas o recomendaciones de platos o sabores. En el caso de la impresión 3D de comida, es tan sencillo como añadir los ingredientes en cápsulas y la máquina hace le plato de manera automática. Entre los puntos fuertes de esta tecnología están la rapidez, la automatización y diversidad de las presentaciones. Por ejemplo, Novameat, una startup ubicada en Barcelona, ha lanzado un sistema que combina la carne vegetal con la impresión 3D. Su tecnología permite la impresión en 3D de un filete vegetal mediante una técnica que se denomina mircorextrusión.

Por otro lado, la dependencia del plástico es insostenible. Muchos consumidores buscarán innovaciones que faciliten el reciclaje, la reutilización, la recarga o, incluso el consumo de envases. Por lo que no es de extrañar que en los próximos años veamos envases comestibles biodegradables, es decir, aquellos que se degradan sin generar residuos para convertirse en abono. Muchas empresas están desarrollando alternativas biodegradables que aprovechan el desperdicio alimentario.

La personalización de los alimentos es otra de las grandes revoluciones del mundo de la alimentación. Muchos centros tecnológicos estudian, a través del genoma y la microbiota, desarrollar alimentos específicos para cada persona. En este sentido, los analistas de Mintel comentan que las empresas alimentarias brindarán orientación nutricional en base a las necesidades de cada uno y facilitarán la compra de productos específicos. En la actualidad, asistentes inteligentes como el de XiaoAi de Nestlé, ya es tendencia en China.

Atender a los consumidores es una cuestión de vital importancia. Incluso los retailers están cambiando su modelo de venta

La tienda del futuro pasa por hacer que el proceso de compra de los consumidores se convierta en una experiencia. Según un estudio de Axis, la tecnología jugará un papel importante. Un 47% de los españoles quiere que se impulse la conectividad en las tiendas.

Como vemos, las tendencias en alimentación van a ir encaminadas a satisfacer las necesidades de un consumidor con un perfil más comprometido, preocupado por la sostenibilidad y por una dieta saludable. Esta información es poder para las empresas, ya que invertirán en nuevas tecnologías que cumplan con estas exigencias. Esto, a su vez, hará que la confianza del consumidor en la ciencia y en la tecnología se fortalezca.

Autor: La Huerta Digital

Con la colaboración de Áurea Ruiz

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