Ganadería extensiva e intensiva

La ganadería en España es un sector clave desde hace muchos años y en la actualidad si cabe mucho más. Este es el fantástico sector primario, sector del que salen unos fantásticos alimentos y muchas de las materias primas (como carne y leche) que utiliza la industria para generar multitud de otros productos derivados que son muy habituales en nuestros hogares y en nuestra famosa dieta mediterránea.

En el presente artículo sobre la ganadería trataremos las dos grandes formas de ganadería tal y como la entendemos en nuestro país, haciendo una definición de cada una de ellas y viendo las ventajas y problemáticas que presenta cada uno de los métodos en la actualidad.

Para comenzar, vamos a intentar definir la ganadería extensiva e intensiva para que el lector se sitúe ya que si no es experto en la materia, difícilmente podrá diferenciar entre una y otra.

Diferencias entre ganadería extensiva e intensiva

Se entiende por ganadería extensiva la explotación realizada con disposición total o parcial de una base territorial con aprovechamiento de pastos, prados, pastizales, hierbas y rastrojos, propios, ajenos o comunales, de forma permanente o temporal para alimentar el ganado.

De la interpretación en sentido contrario de la definición anterior se deberá entender que de no ser ganadería en explotación extensiva lo será en explotación intensiva. En esta última, el ganado no se alimenta con aprovechamiento de pastos o prados de la base territorial de la que disponga la explotación, lo cual es la razón diferenciadora con respecto a la explotación extensiva. Por tanto, una de las grandes diferencias es la forma de vida y de alimentación que tienen los animales dentro de la explotación ganadera.

Si nos centramos en la ganadería intensiva, consiste en la industrialización de la explotación ganadera. Para ello, el ganado se encuentra estabulado, bajo unas condiciones creadas de forma artificial, con el objetivo de incrementar la producción de carne y otros derivados animales como huevos, leche, lana, etc. en el menor tiempo posible.

Este tipo de ganadería necesita grandes inversiones en instalaciones, tecnología, mano de obra, etc. El gran incremento de la población en el mundo durante el siglo pasado unido a que cada vez se come más y la disminución de los costes de explotación han hecho que este tipo de ganadería, también llamada industrial haya crecido mucho en los últimos años.

Sin avanzar más en el tema que nos ocupa, en nuestra zona (La Mancha) la gran parte de la ganadería son extensivas ya que en su mayoría son ovejas manchegas que normalmente (sobre todo en primavera y verano) salen a pastar, principalmente, por los rastrojos de cereal y leguminosas.

Por el contrario, me vienen a la memoria las grandes explotaciones intensivas de terneros y cerdos en la provincia de Segovia, donde los animales no salen del establo ya que su único objetivo es el engorde. Lo mismo ocurre con las mega granjas de gallinas ponedoras donde el objetivo es generar el mayor número de huevos al día suministrando la alimentación dentro del establo para que el animal no tenga que moverse.

La ganadería intensiva tiene una mayor eficiencia, pues a igual inversión respecto a la extensiva, obtiene una mayor producción con un mejor tiempo. Además tiene mayor flexibilidad ya que se adapta a la demanda del mercado de forma rápida y fácil. Otra característica a destacar de la ganadería intensiva es la homogeneidad en la producción ya que tiene como resultado la igualdad de productos entre diferentes explotaciones ganaderas.

La ganadería extensiva, una opción mas ecológica

Si hablamos de las características más importantes de la ganadería extensiva, podemos destacar el reducido consumo de energía (por ejemplo gasoil o electricidad) para la generación de los alimentos.

Este tipo de ganadería ayuda a mantener los agro ecosistemas naturales y la diversidad para tener un desarrollo más favorable de los animales. Además, puede ayudar a reducir la erosión en climas áridos.

Por último, si nos centramos en la calidad y homogeneidad de los productos que se obtienen de la ganadería extensiva, podemos afirmar que esta obtiene productos de mayor calidad ya que los trabajos están más enfocados a obtener una calidad suprema gracias a la mayor humanidad en el trato a los animales y a los procesos más artesanales en la elaboración de los productos.

Pero la ganadería extensiva también tiene sus inconvenientes siendo estos los más destacados la falta de adaptación en muchas ocasiones a las necesidades de los consumidores que demandan otro tipo de producto, sufre una menor eficiencia productiva y necesita de mucho más tiempo para finalizar su ciclo de producción y los productos al carecer de homogeneidad chocan con las líneas generales del comercio.

Como conclusión, podríamos finalizar indicando que la ganadería intensiva está generando un daño al medio ambiente ya que genera gran cantidad de residuos y consume muchos recursos energéticos, agua, etc. por contra, gracias al aumento de la sensibilidad hacia el trato a los animales, la mayor preocupación por nuestra salud y el medio ambiente y una información más exhaustiva, muchos consumidores están cambiando sus hábitos, pasando a elegir productos más sostenibles y de mayor calidad.

Estos productos sin duda alguna proceden de una ganadería extensiva, ya que los consumidores buscan etiquetas que indiquen “Producto ecológico”, “Ganadería ecológica, “Producto Artesanal”, “Huevos de gallina feliz”. No se busca tanto la perfección de los alimentos exteriormente sino el sabor y la calidad.t

Autor: Joaquín Tribaldos, Twins farm

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