Leasing, Renting, Alquiler: alternativas que tiene el agricultor

Joaquín Tribaldos Twins Farms

Tradicionalmente los agricultores siempre hemos comprado la maquinaria (para tenerla en propiedad), aquella que nos ha ido haciendo falta a lo largo de la vida de nuestra explotación agrícola. Además, esta compra con muchas frecuencia siempre ha sido con financiación que ofrecía el fabricante o algún Banco asociado a la marca o concesionario (sobre todo en tractores y cosechadoras).

Si hablamos de aperos, estos normalmente se suelen pagar en el momento de la compra aunque es cierto que estos cada vez se están encareciendo ya que la agricultura tiende a utilizar aperos más grandes y mucho más tecnológicos, lo que hace incrementar el coste y por tanto genera la necesidad de una financiación al igual que hemos comentado que ocurre con los tractores y cosechadoras.

Los tiempos cambian y en el mercado de maquinaria agrícola continúan ganando terreno los productos financieros asociados a la adquisición de dicha maquinaria. El agricultor, por tanto, tiene la opción tradicional de la compra (con financiación o sin financiación), pero también se abren nuevos caminos que cada vez toman más fuerza y son muy interesantes de evaluar a la hora de  realizar una inversión considerable. Estas opciones son: Leasing, Renting y Alquiler…

A continuación, os daremos algunos detalles de estas opciones e intentaremos explicar las peculiaridades que tiene cada una de ellas. En el fondo, el objetivo final es poder reducir la inversión sin que eso conlleve una pérdida de uso de la máquina o la realización de un trabajo de la forma más cómoda y correcta posible. Además, en muchas ocasiones la maquinaria se utiliza durante un periodo de tiempo muy corto y por tanto gran parte del año está sin uso. Esto nos puede ayudar a identificar las diferentes opciones de «compra» que tenemos y así optimizar los gastos en maquinaria. Dicho todo esto, entremos en detalle de qué es lo que ofrece cada una de las opciones que nos centra este pequeño artículo.

Leasing:

El Leasing es un arrendamiento financiero de la máquina en la que el propietario del bien es la entidad financiadora, pero el cliente tiene una opción de compra final por un valor residual que suele resultarle atractivo dado que ha ido amortizando dicho bien y desgravándose el IVA de cada cuota. Lo más habitual es ofrecer planes de Leasing de hasta 8 años, pudiendo financiar hasta el 100% de la inversión incluyendo el IVA. Permite a los clientes adaptarse a los escenarios cambiantes.

Renting:

Es un arrendamiento que se asemeja a un alquiler en el que el propietario del equipo es la entidad financiera y lo arrienda al cliente por un periodo de tiempo  que suele ser de 3 a 5 años y a unas horas de trabajo determinadas. Suele incluir la garantía, el mantenimiento del equipo, seguro o cambio de ruedas, entre otras. Al finalizar dicho periodo, el equipo regresa a la entidad financiera sin que el cliente pueda adquirirlo. Se trata de una opción pensada para quienes necesitan de una gran inversión en maquinaria, es decir, un perfil profesional que gusta de tener los modelos más actualizados y eficientes. De momento, el Renting está lejos de llegar a los niveles alcanzados en otros sectores, como automoción (20% del total), debido sobre todo a la alta duración de uso de la maquinaria agrícola.

Alquiler:

Mientras que el Leasing y el Renting los ofrecen directamente las marcas a través de sus departamentos financieros, el alquiler es una fórmula ofrecida por los concesionarios al tratarse de plazos de tiempo cortos (semanas o pocos meses) en los que la intensidad del trabajo es muy alta y no puede cubrirse con el parque disponible por el agricultor. Es una práctica muy extendida en puntos concretos de nuestra geografía donde hacen trabajos muy concretos con cultivos, normalmente, especializados. Por indicar algunos ejemplos que conocemos de primera mano, en la época de recolección del olivar en Andalucía o en época de sementera de adormidera en Albacete, agricultores alquilan la maquinaria con la que trabajarán unas pocas semanas y ya no utilizarán hasta el año siguiente.

Cabe indicar que en los últimos años hay una tendencia al alza en la utilización de herramientas de Leasing y Renting. Si nombramos algunas marcas de maquinaria, en el caso de SDF Ibérica, en torno al 7% de su maquinaria utiliza estos mecanismos financieros. En Claas, la compra a crédito ya solo supone el 20% de las operaciones, mientras que el Leasing domina cerca del 80% restante y en John Deere Ibérica están financiando cerca del 80% de la maquinaria que venden, de las cuales el 10% son operaciones de Leasing y el 5% de Renting.

En nuestra experiencia, normalmente tenemos toda la maquinaria en propiedad, pero es cierto que para la recolección del olivar hemos alquilado algunos equipos en años donde la cosecha era grande. De esta forma hemos podido trabajar de forma más rápida y la maquinaria se ha devuelto al concesionario una vez terminada la campaña, lo que nos ha permitido tener una inversión muy ajustada a nuestras necesidades.

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