Riego por goteo. La sostenibilidad como factor principal

En los últimos años, los sistemas de riego por goteo han alcanzado una base sólida de adeptos debido a sus bajas tasas de caudal y la alta capacidad para ahorrar agua. A pesar de ser un sistema que tiene un coste elevado, en muchas ocasiones requiere una instalación compleja y costosa que a lo largo del tiempo puede desencadenar en problemas de obturación de los goteros. Algunos agricultores afirman que un sistema correctamente instalado de riego por goteo puede usar entre un 50 y un 80% menos de agua comparado con los sistemas de riego por aspersión. Esto lo convierte en una opción muy atractiva para los agricultores en lugares con escasez de agua o para los que simplemente quieren proteger la ecología.

Es cierto, que desde hace ya años en los cultivos leñosos (viñedo, olivar, frutales, etc.) lo más común es el uso de riego por goteo… otra opción sería prácticamente una locura hoy en día. Al igual que todas las tareas en agricultura, el riego va evolucionando hacia un uso más eficiente de los insumos con el objetivo de ahorrar costes y ser mucho más eficiente en la producción y por tanto poder tener un balance más positivo al final de la campaña, no solo económico sino también en consumo de recursos.

Si mostramos algunos datos de España, el 39,4% del agua de riego se distribuye mediante sistemas de riego por goteo frente al 33,2% que se hace a través del sistema de regadío por gravedad y al 27,4% que lo hice con técnicas de riego por aspersión. Andalucía es la comunidad autónoma a la que se le reconoce un mayor uso de volumen de agua para regar a través de sistemas por goteo. Castilla y León es la comunidad que más lo hace por riego de aspersión y Aragón dónde más utiliza el regadío por gravedad.

En nuestra zona, uno de estos ejemplos de sostenibilidad en el riego lo tenemos con el ajo morado, que es un cultivo de regadío que ha evolucionado con el paso de los años a usos más sostenibles en cuanto al consumo del agua gracias al riego por goteo. Aquí os mostramos un ejemplo donde podremos ver, de forma práctica, el ahorro de agua en este cultivo tan particular.

Tradicionalmente el ajo morado se ha regado usando sistemas de aspersión, bien con tubería y aspersores o bien con cañones enrollables. Estos últimos son los más usados para pequeñas explotaciones.

Si mostramos unos números genéricos, un cañón enrollable trabaja a unos 6 bar de presión y tarda unas 10 horas en enrollarse (unos 350 metros). Con esto se puede regar unas 1,7 hectáreas y se hace un gasto de agua de unos 250.000 litros. Además, el motor Diésel encargado de extraer el agua necesita trabajar duro.

Si optamos por el riego por goteo, tendremos que instalar cada dos surcos (distancia entre surcos de 45 cm) una tubería (llamada goma o cinta) con goteros. Estos goteros suelen estar a 50 cm de distancia (también se puede utilizar goteros de 1,5 litros a una distancia de 30 cm) y se utiliza unos 11.000 metros de tubería por hectárea. Los goteros que se utilizan son de 3 litros/hora y se suele trabajar a una presión de 2 bar. Con todo esto, se tiene un gasto de agua de 66.000 litros/hora.

Algo normal es hacer riegos de 2 horas y en este periodo regar 1,7 hectáreas. Este tipo de riego es muchos más efectivo ya que el agua penetra mejor en la tierra, no se produce evaporación y la ajo lo asimila mucho mejor. Además, otra gran ventaja es que permite hacer fertiirrigación.

Por tanto, si comparamos un sistema con otro, con el cañón enrollable se puede regar 1,7 hectáreas en 10 horas gastando 250.000 litros y con el sistema de riego por goteo, regamos en 2 horas 1,7 hectáreas gastando 130.000 litros de agua. Además de eso, el consumo de gasoil es considerablemente más bajo ya que el motor trabaja a muchas menos revoluciones o incluso se puede hacer mediante placas solares.

En cuanto a costes, los dos sistemas tienen un coste importante ya que el cañón enrollable es una gran inversión (en torno a 20.000€) además para el sistema por goteo también se necesita realizar la compra de gomas, ciclón y programador. Las tuberías pueden ser de usar y tirar o reutilizables. Las de usar y tirar (también llamadas cintas) son más fáciles de manejar y más económicas (0,03 €/m) y las reutilizables se pueden usar durante 6 años aunque son peor para la instalación y son más caras (0,09 €/m).

Autor: Joaquín Tribaldos, Twins farm

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